Propiocepción, sistema vestibular y cinestesia

 


El sistema propioceptivo, descrito a veces como el sexto sentido, interpreta la información obtenida de distintos receptores para conocer la posición y el movimiento exactos de cada parte de nuestro cuerpo. Y a partir de ella toma decisiones reactivas activando grupos musculares para evitar lesiones, caídas, o ejecutar movimientos precisos y modulados según las condiciones como puede ser el golpeo del puck con el stick .

Sus funciones fundamentales se orientan a la regulación del equilibrio, coordinación de movimientos y el mantenimiento del nivel de alerta del cerebro, en conjunción con el sistema vestibular y otros sentidos.

Si a los 5 sentidos cásicos se los califica como exteroceptivos, este sexto es interoceptivo al basarse en la interpretación de la información proveniente del interior de nuestro cuerpo, concretamente una gran variedad de receptores en el sistema locomotor y los nervios aferentes que conducen la información al Sistema Nervioso Central.

Para entender la diferencia entre propiocepción y cinestesia no te recomendamos complicarte la vida. Aunque la etimología provenga de kine (movimiento) y aisthesis (sensación), son demasiados aquellos que complican los conceptos con errores y ambigüedades.
 
La R.A.E. y los artículos verdaderamente científicos son claros:

Además de la diferencia entre la conciencia o no de la posición del cuerpo y su movimiento o el de sus partes entre ambos términos nos falta su nexo de unión o relación. A través de la visión el sistema nervioso central puede identificar el movimiento relativo entre objetos y nosotros. Pero es con la integración del sistema vestibular como identificamos el movimiento de nuestro cuerpo

Es decir, la identificación de movimientos requiere la interpretación conjunta y sincronizada de señales visuales, del oído interno y de los propioceptores para que SNC envíe órdenes reactivas y correctoras constantemente. Incidimos en el término "constantemente" porque el equilibrio estático perfecto no existe. Erguidos el nivel de alerta y las correcciones de posición para mantenernos equilibrados son constantes aunque no seamos conscientes.

Y en este sentido, la propia naturaleza de la actividad física del patinaje y las técnicas o habilidades que requiere para su práctica lo convierten en un potente estimulador del desarrollo de todos estos sistemas de forma integrada y coordinada. Mediante la práctica y el aprendizaje del patinaje se potencia la actividad y creación de conexiones neuronales tanto en los niños como en los adultos.

Está especialmente indicado para el refuerzo en programas de desórdenes o carencias en el desarrollo en niños, de recuperación de accidentes con afectación neuro muscular, de lesiones en el tren inferior cuando todavía los impactos, como los que produce el correr, no son aconsejables, etc.

Igualmente, y sin ánimo de mitificar nada puesto que son numerosos los factores que intervienen en el funcionamiento del SNC, La Estrella del equilibrio es una herramienta de gran valor para la evaluación y los Entrenamientos propioceptivos.