¿Por qué se patina con las manos en la espalda?

Bart Swings - Campeón del mundo de patinaje de velocidad

Las dos razones fundamentales por las que en Velocidad nos ves con las manos en la espalda son la aerodinámica y la eficiencia en el consumo de energía. Mover los brazos para esprintar o mantener una velocidad en el patinaje supone un consumo de energía elevado, que puede no merecer la pena si lo vas a necesitar al final de la carrera en compensación con lo que ganas ofreciendo la menor resistencia al aire posible. En el caso de las curvas puedes observar que en ocasiones los patinadores movemos sólo el brazo exterior. La razón está más orientada al mantenimiento del equilibrio y vencer las fuerzas que actúan cuando el deslizamiento no es en línea recta.

En el patinaje, en línea recta y pendiente cero, para mantener el equilibrio y la velocidad - momento lineal (momentum) - no es necesario mover los brazos como te explicamos en La física del patinaje. Es en las carreras de distancias cortas, salidas, arrancadas y llegadas cuando verás más movimiento de los brazos por la necesidad de aumentar la velocidad.

Sin embargo, en las clases y entrenamientos la razón por la que es muy útil inmovilizar los brazos, ya sea colocándolos en la espalda o delante, es el aprendizaje. Para mantener el equilibrio y el balanceo nos veremos obligados a trabajar el core y sustentar nuestro tren superior sobre el inferior de deslizamiento. Es decir, los ejercicios en los que no nos ayudamos de los brazos nos ayudan a automatizar las bases del movimiento en el patinaje y fortalecer las zonas fundamentales para las mismas.

El uso de los brazos en el patinaje artístico y el freestyle está permitido por cuestiones estéticas en coreografías y algunas ayudas en el equilibrio. Sin embargo, no tendría sentido dar un paseo por la ciudad agitándolos desequilibradamente o en el hockey blandiendo el stick sin control.