¿Cuándo enseñar "táctica" en el hockey?

Aunque el planteamiento de la cuestión suele ser el del título de esta entrada, es posible que el punto de partida ya sea incorrecto para proponer métodos y planificaciones en la enseñanza de los deportes de equipo y oposición. (Añadimos "oposición" por diferenciar el hockey de las disciplinas en las que se puede competir por equipos como son algunos tipos de carrera en Velocidad)

La reducción habitual a los tres conceptos básicos como son la condición física, la técnica y la táctica conlleva con frecuencia a equívocos y errores. Además de la interdependencia entre los tres, debemos distinguir las acciones tácticas individuales de las colectivas sin olvidar que forman parte de una estrategia cuyo sistema de juego sólo es un apartado importante de la misma. En definitiva, si nos limitamos al concepto de táctica obviaremos numerosos aspectos condicionados por esta, y que a su vez la condicionan. De nada nos sirve pretender una estrategia o sistema de juego cuyas acciones tácticas necesarias para que funcione requieren unas capacidades técnicas concretas o una condición física que no podemos alcanzar. Pero, lo mismo ocurre en el sentido opuesto: de nada sirve el dominio de técnicas y acciones tácticas individuales si no son las más necesarias para la táctica colectiva, nuestro sistema de juego pretendido o si éste no lo adaptamos a nuestros recursos y capacidades.

Es habitual que al utilizar el término "táctica" se cometa el error de referirse a cuestiones estratégicas. De ahí que surjan argumentos o debates falsos sobre el momento o la edad en la que debe enseñarse. Por otra parte, se ignora que la táctica es el eslabón entre la técnica y la estrategia y que sin táctica no es posible jugarLa táctica es el juego, son todas las acciones que se realizan durante un partido ya sean con o sin puck, de ataque, defensa, transiciones, individuales o colectivas

Ante el debate histórico y las distintas corrientes sobre cuándo enseñar táctica y cómo integrar esta formación con la técnica, el punto de inflexión se produjo con Malho en la década de los 70. Se definió el concepto como un acto. Es decir, al hablar de táctica nos referimos a la "acción táctica". Y con la irrupción de la psicología cognitiva en el estudio del comportamiento humano, así como el proceso de la información, al deportista se le considera una persona que piensa y que toma decisiones de forma autónoma durante el juego.

Efectivamente, incluso el más pequeño de los deportistas durante el juego dispone de situaciones en las que debe evaluar si es procedente el pase, el tiro, defender, etc. y actuar en consecuencia. Es sorprendente escuchar a entrenadores decir que no enseñan táctica hasta la categoría alevín, por ejemplo, y sin embargo insistir a sus deportistas de categorías inferiores que no vayan todos a por la pastilla. ¿No es acaso eso una instrucción sobre táctica colectiva?

Por lo tanto, la táctica no sólo debe enseñarse desde el primer momento, es que se enseña desde el primer día aunque algunos no sean conscientes. Otra cosa es la etapa de formación en la que se deben transmitir o se pueden comprender unos conceptos u otros, y cómo. 

En cuanto a si se debe aprender de manera explícita o implícita, por ejemplo, es evidente que la capacidad de entender conceptos teóricos, abstraer y combinar la visión espacial con la periférica en movimiento para la toma de decisiones y su ejecución requiere de aprendizaje en los límites de cada etapa de desarrollo. Pero, se ha comprobado que los resultados en la madurez son mucho mayores cuando se hace de forma explícita. La conclusión es que debe existir una combinación de ambos métodos dinámica y adaptada a cada etapa.

Otro aspecto relevante que determinará la metodología es la capacidad sincrética de los niños y que perdemos con el paso del tiempo. Los niños observan y entienden la realidad en su globalidad, aprenden del todo a la parte. Quizás este enfoque es entienda mejor desde la perspectiva del descubrimiento. Es decir, de la globalidad los niños van descubriendo cada parte y posteriormente las relaciones o conexiones entre las partes. Por lo que, no parece descabellado transmitirles conceptos globales, tácticos y estratégicos aunque sepamos que llevará tiempo que los asimilen y conceptualicen, porque en un momento de su desarrollo todas las piezas las percibirán como engranajes que deben sincronizarse (equipo con táctica colectiva y estrategia).

Otro aspecto relevante del ser humano es su naturaleza y capacidad innata para buscar soluciones a los problemas de forma individual y colectiva. Un grupo de chavales en el parque termina organizándose sin darse cuenta de manera que, en función de su personalidad y capacidades, adoptan distintas posiciones y funciones en su equipo de pachanga con el objetivo de ganar al otro grupo. Con este hecho que tantas veces obviamos, queda claro que otro input de la labor del entrenador es observar las capacidades individuales y colectivas para, en función de su etapa de desarrollo y nivel de formación o experiencia, guiar en el descubrimiento de los problemas y la adopción de las soluciones a sus deportistas.
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