Mantenimiento y limpieza de patines

A veces, por pereza o por pensar que es complicado, no realizamos el mantenimiento y limpieza de los patines. 

Unos patines sin puesta a punto limitan nuestro aprendizaje y disfrute. El mantenimiento periódico es una tarea sencilla, que puedes realizar incluso con tus hijos para transmitirles conocimientos además de hacerles partícipes de la responsabilidad sobre sus propiedades si son ellos los que patinan.

El kit de limpieza, mantenimiento y repuestos

Además de los útiles necesarios para los pasos que te indicamos te recomendamos disponer siempre de algunos repuestos para no depender de los horarios de las tiendas o los productos en stock. 

Conceptos básicos sobre las ruedas - Disponer de juegos de ruedas de las características más habituales para ti te permitirá sustituirlas sin demora cuando alguna se pierda o deteriore por desgaste.

Los rodamientos, características y elección - Es la pieza más sensible y que más afecta al rendimiento. La posibilidad de que uno se deteriore en cualquier momento es grande. Asegúrate de disponer siempre de un juego completo 

Los separadores, la pieza que no sobra - Siempre cabe la posibilidad de que uno se pierda o deteriore y se trata de un repuesto barato.

Manos a la obra

Aunque existen productos específicos para la limpieza de los rodamientos, consideramos que no merecen la pena debido a su elevado coste cuando se trata de iniciación o amateur. La gasolina es el disolvente más barato y con capacidad suficiente para eliminar las partículas que afectan al rendimiento de los rodamientos y contribuyen a su desgaste. Deberás sumergirlos durante unos 20 minutos agitándolos periódicamente en un recipiente. Te recomendamos incorporar también los ejes (tornillos transversales y los separadores).

Para desmontar las ruedas de la guía necesitarás la llave allen o torx que suele venir con tus patines. Los rodamientos se extraen haciendo palanca salvo cuando los separadores son tubulares. En ese caso necesitarás una llave con extractor para sacarlos por empuje. En ningún caso te recomendamos desmontar el escudo o el sello del propio rodamiento.

Mientras el disolvente actúa, con trapos viejos, un cepillo de dientes y un interdental debes limpiar el polvo y tierra de cada hueco del patín: guías, roscas, llantas de las ruedas... Aprovecha para lavar los botines si son extraíbles y sacar brillo a las botas.

Antes de lubricar debes dejar que los rodamientos se sequen y el disolvente se evapore sobre un trapo y aprovechar para comprobar que no haya ninguno dañado u oxidado. El disolvente elimina toda la lubricación que existieses. Por lo que no debes interpretar que el rodamiento está dañado por oponer resistencia al giro o emitir cierto ruido. Dependiendo del tipo de aceite o grasa que vayas a utilizar la dosificación es distinta. Ten en cuenta que el separador y los ejes son piezas que también friccionan en el interior de la rueda a la hora de aplicar el lubricante. Igual que, el exceso puede rebosar y facilitar la acumulación de polvo.

La rotación de las ruedas depende del propósito igual que tu decisión de sustituirlas o apurarlas más. Asegúrate de montar los rodamientos correctamente para evitar rozamientos con las guías. 

Si tenías pendiente algún ajuste de las guías aprovecha el momento. Antes de colocar las ruedas te recomendamos girarlas con energía para que el lubricante se distribuya y detectar si alguna presenta fallos. Un buen montaje y lubricación debe hacerlas girar de forma homogénea y prolongada en el tiempo.