Grandes rutas por Madrid


Aunque existe la posibilidad de patinar por vías rurales o tranquilas, en principio deberíamos hacerlo como peatón conforme a la normativa y asumiendo los riesgos. 

Otras alternativas de rutas en patines son los carriles bici y asimilados de cada municipio para los que debemos tener en cuenta las ordenanzas municipales propias de cada uno o las normas de rango superior si no disponen de ellas. Sin embargo, estos carriles no suelen ofrecer tramos seguros y bien diseñados para asegurar la fluidez y la segregación. Al estar incluidos en los núcleos urbanos no ofrecen continuidad, los cruces son numerosos y es habitual que sean invadidos por peatones. Este tipo de carriles y recorridos son interesantes para iniciarte, disfrutar del patinaje al aire libre como actividad física y de ocio, y desplazarte con tu Vehículo de Movilidad Personal por la ciudad. 

Cuando lo que buscas es un reto o entrenamiento los carriles bici de la Comunidad de Madrid son una muy buena alternativa por la gran cantidad de kilómetros que existen segregados de las vías de circulación importantes. Se trata de un entorno seguro en la mayoría de los tramos y con numerosas opciones para diseñar tus recorridos a medida por distancia y perfil. En total, teniendo en cuenta que el sentido de circulación modifica notablemente el perfil, junto a la experiencia deportiva y paisajística, son casi 400 kilómetros para elegir etapa en cada ocasión.

Montecarmelo - Soto del Real (34 km.): 

Con vistas a la Sierra de Madrid desde la partida y afrontando el ascenso a Alto Eugenio en Colmenar Viejo desde la salida, este carril bici es una delicia para los patinadores que disfrutan con retos duros y quieren poner a prueba la fuera de sus piernas. La vuelta de descenso con la perspectiva de la ciudad de Madrid al fondo es parte del placer del deporte al aire libre. 

Vía verde del Tajuña y Tren de los 40 días (47 + 11 km.):

Quizás sea el recorrido más agradable de todos por el entorno en el que discurre, el contexto medioambiental y el carácter histórico de sus tramos. Todo el entorno es rural desde que partes de Arganda. Si te gustan los retos de resistencia, puedes ponerte a prueba añadiendo tramos en cada ocasión hasta los más de 110 km. en total incluyendo el ascenso a Estremera.

San Martín - San Cristóbal (21 km.):

El atractivo de esta etapa es la diversidad de buenos y diversos tramos que encuentras: la subida al puerto de La Marañosa, el descenso en el que puedes alcanzar buenas velocidades con sensación de seguridad y tramos llanos para trabajar la técnica base. Coincide en distancia con un maratón bastante completo si asumes el reto de la vuelta que puedes utilizar para probarte en un entorno muy agradable agradable y no urbano en casi su totalidad.

Anillo Verde ciclista de Madrid (64 km.):

Es el más urbano de los tramos en los que podemos dividir la red de carriles bici de la Comunidad de Madrid. Pero no por ello pierde interés asumir el reto de conocerlo. Con acceso a estaciones de Metro en cualquier momento, puedes conocerlo por pequeñas etapas. La dureza del anillo completo es grande por la cantidad de cambios de pendiente y continuas paradas que requieren los cruces y cambios de carril. Sin embargo, es la aventura por excelencia debido al simbolismo de completarlo y conocer la capital desde otras perspectivas.

Enlaces y tramos perdidos:

A pesar de la interesante red disponible en cuanto a kilómetros de estos grandes carriles y sus enlaces con los menores, que podemos denominar urbanos o municipales, la unión de la Vía Verde con San Martín de la Vega es una carencia notable por las posibilidades que ofrecería.

Igualmente, la desaparición del carril acotado y seguro desde San Cristóbal al Anillo Verde impide dar continuidad a las interesantes combinaciones que tendríamos. 

Ni que decir tienen las grandes carencias de enlaces con los municipios de la zona sur, oeste y las conocidas del norte.