Rotación de las ruedas, depende del propósito

El sistema de rotación de las ruedas no es único y ninguno garantiza su mayor duración. Los factores que afectan a su desgaste son muchos: técnica personal y nivel de patinaje, suelo, características de las mismas, peso, fuerza, la disciplina que practiques, sistema de frenado, etc.


¿En qué momento debes cambiar las ruedas?


La sección de las ruedas es diferente en función del propósito y disciplina para el que estén diseñadas. Este perfil de fábrica, igual que la capa abrillantadora, se pierde con pocas horas de patinaje. 


Cambiarlas por juegos nuevos resulta caro y, aunque la disminución del tamaño y pérdida de la sección original afectan al patinaje, la rotación adecuada te permitirá aprender y conocer nuevos aspectos. La rotación te permitirá jugar con configuraciones flat o rockering y experimentar nuevas sensaciones o técnicas.


Una buena opción es disponer de un juego de ruedas nuevo para ocasiones especiales, igual que de rodamientos, o por si te vieses obligado a reponer alguna.


La rotación o el cambio de ruedas debes hacerlo con periodicidad suficiente para disponer de una sección adecuada y es interesante sincronizarla con la limpieza de los rodamientos para evitar posibles perezas.


Renovarlas por completo es una cuestión de economía y rendimiento que debes valorar tú mismo teniendo en cuenta qué sección te interesa disponer aunque el diámetro haya disminuido. Desde el punto de vista de la seguridad o los límites de uso, debes cambiar cualquier rueda en la que observes que la goma se esté desprendiendo del núcleo o presente un deterioro en cuanto a zonas planas por derrapes, picaduras o trozos ausentes. 

¿En qué orden puedes rotar las ruedas de los patines?

El primer aspecto a tener en cuenta es que las ruedas las desgastarás más por su interior y más con un patín que otro. Por lo que, el primer planteamiento es cambiarlas de patín sin girarlas para que la parte más desgastada quede en el exterior.


Existen varios criterios para rotar las ruedas con resultados diferentes. Lo mejor es que hagas tus pruebas en base a tus propósitos, experimentes, tengas tus propias sensaciones y seas capaz de decidir por ti mismo en cada momento en base a tu experiencia personal.


Antes de decidir el tipo de rotación que quieres probar debes tener en cuenta que, casi todos los patines vienen de partida con una configuración flat y que las ruedas que más se desgastan son las de los extremos, la delantera o la trasera dependiendo de tu patinaje. En este artículo nos referimos a la rotación de las ruedas con guías de tipo flat. Es decir, en las que los ejes son equidistantes y a la misma altura. 

Para patines cuya guía de fábrica ya incluye algún tipo de rockering o tamaños de ruedas diferentes puedes aplicar criterios similares pero teniendo en cuenta sus particularidades.


Rotar las ruedas con el propósito de mantener una configuración lo más próxima a flat suele ser lo habitual. En este caso existen dos variantes: 


1-3/2-4 - Se trata de un criterio sencillo basado en los mayores desgastes y que traslada las que se suponen más desgatadas al interior. Con esta combinación estás generando lo que se denomina antirockering hasta que las de los extremo se desgastasen lo suficiente como para igualar las centrales

2-3-4-1 - Esta combinación traslada siempre la trasera al principio y el resto va cambiando una posición. Esta configuración es útil si observas que tiendes a gastar más la trasera puesto que, si la delantera (1) estuviese más desgastada y la trasladases al final (4) estarías provocando una tendencia o cargas en sentido contrario al deseado. En este caso estaríamos tendiendo a una configuración con rockering Hi-Lo (High - Low), recomendable en algunos casos y con bastantes ventajas al iniciarte.

¿Qué es el rockering?


Cualquier combinación de rotación que no busque la uniformidad de tamaños genera lo que se denomina rockering.  


El rockering es utilizado por patinadores especializados buscando mayores capacidades en técnicas de giro o potencia. Por ejemplo, en el freestyle slalom tener las dos centrales mayores permite bascular pesos a punta y talón para pivotar. 


En el caso de la configuración Hi-Lo, (mayor la trasera y disminuyendo el tamaño hacia delante por pares o individuales) es más habitual en el hockey por favorecer algunos aspectos de la postura base y facilitar algunos gestos técnicos. Con esta configuración y si sigues siempre este criterio de rotación, la la incorporación de ruedas nuevas la harías por parejas en la última posición y desechando siempre las delanteras en el caso de realizar un desgaste acorde a la técnica correcta de patinaje amateur o fitness. 


Disponer de una configuración de ruedas con distintos tamaños es habitual una vez que ya tienes algo de experiencia y quieres probar nuevas sensaciones o aprovecharte de las que ya hayas experimentado. Mantener una configuración flat perfecta en el tiempo es inviable salvo que repongas las ruedas constantemente. Además, la configuración flat parte de la teoría de que todas las ruedas son del mismo tamaño o soportan igual peso pero, el diseño de la guía, posibles alzas, la diferencia de altura en la zona talón  y la postura de todo nuestro cuerpo modifican la proyección del centro de masas. 


Antes de comprar ruedas de distintos tamaños, patines o guías especializadas puedes experimentar con las rotaciones de las ruedas. Con un poco de experiencia podrás comprobar la gran influencia que tienen los tamaños variables en el patinaje y descubrir nuevas sensaciones.

¿En qué casos recomendamos la configuración High - Low?

Dejando aparte los tipos de guías, alzas y diseños de botas, una configuración Hi-Lo de ruedas es aquella en las que partes de tener la más grande en el talón y su tamaño disminuye por pares o individualmente hasta la mas pequeña delantera. 

La mayoría de los patines, incluidos los no especializados, ya incorporan de fábrica guías con mayor altura en el anclaje trasero y botas con un leve "tacón" favoreciendo parte de la postura base correcta. Sin embargo, la tendencia inconsciente que tenemos es la de corregir las sensaciones hasta igualar las de la postura vertical propia del ser humano. Naturalizar las sensaciones y el esfuerzo que supone mantener la postura mínima y correcta del patinaje puede resultar complicado a personas en bajo estado de forma o que no tuvieron la suerte de practicar deporte de jóvenes. 

Mediante la disminución progresiva del tamaño de las ruedas provocamos una mayor inclinación hacia delante de nuestro cuerpo para apoyarnos a lo lago del eje longitudinal del pie y desplazamiento. No tendremos más opción que flexionar las rodillas hacia delante, salvo que pretendamos mantener todo nuestro peso sobre los talones, y arrastraremos también nuestros hombros o tren superior. Cargaremos más peso hacia las puntas mejorando la postura y la inercia junto al momento dinámico.

Si al patinar con la configuración rockering habitual del slalom son frecuentes los sustos de cambios de pesos hacia atrás cuando no estamos acostumbrados por ser menor la trasera y no ejercer de tope, la configuración high - low previene de ello sin limitar las mayores posibilidades de aplicación de técnicas en el patinaje urbano y freeskate o maniobras en el hockey con una configuración flat. Además de ayudar a mejorar la postura base y algunas maniobras, esta configuración ayuda a la mejora de técnicas, potencia, arrancadas y aspectos biomecánicos de difícil percepción a la vista pero que se traducen en sensaciones a los pocos minutos.

Es importante recalcar que esta configuración no es ninguna panacea que ofrezca ventajas a todos y en todos los casos. Por ejemplo, perdemos ciertas ventajas al disponer de ruedas de menor tamaño que el supuestamente óptimo para algunas disciplinas o actividades. Para quienes practican slalom con asiduidad la ausencia de rockering posterior resultaría una limitación en la zona de conos, pero una ventaja al salir de ruta urbana. Si vas a entrenar velocidad, dependiendo de la distancia y tu capacidad física u objetivos, puede que la configuración flat sea la perfecta

Además de las cuestiones técnicas particulares es necesario encontrar la opción óptima valorando la eficacia, la eficiencia y la capacidad de adaptación. En este sentido, considerando un patinaje amateur y no especializado en muchas ocasiones la configuración Hi-Lo es la que mayores versatilidad ofrece.