Niveles de patinaje


No existe una clasificación oficial de niveles de patinaje más allá de lo que pueden ser los rankings y resultados en las competiciones oficiales de disciplinas federadas o estadísticas. 

Las técnicas de patinaje incluso en la iniciación de cada disciplina varían tanto que es imposible comparar quién patina mejor. Las diferencias en las posturas base ya son distintas: los ángulos de cada zonas articulada del cuerpo, el uso de los brazos como ayuda o parte estética no es aceptable en algunas, la longitud de las zancadas, etc. Las habilidades en una disciplina no aseguran la destreza inmediata en las otras aunque, evidentemente, son complementarias y enriquecedoras.

Por ello, desde el punto de vista de la formación en el patinaje como ejercicio físico y actividad de ocio al aire libre partimos de un objetivo inicial fundamental:

Patinar con seguridad por la ciudad.


La mayor satisfacción para cualquiera que se inicia en el patinaje, con independencia de su edad, es sentir autonomía y capacidad para desplazarse en patines con soltura y sin temor a que los obstáculos urbanos u otras personas en la vía pública sean un problema.



Así mismo, la autonomía y destreza o capacidades potenciales de cada alumno vienen determinadas por su estado de forma, personalidad, y el desarrollo de los patrones motores directamente relacionados con los rangos de edad.

Patrones motores y patinaje


Nuestra estructura de niveles en la iniciación al patinaje se basa en la asignación de ruedas como una forma simbólica y simpática de indicar las clases y actividades apropiadas para cada uno de vosotros. 



Es importante tener en cuenta que los niveles de patinaje descritos no son categorías absolutas. Existen muchos factores particulares (físicos y psicológicos) que pueden hacer recomendable cierto rango de flexibilidad para que el alumno participe en las clases y eventos más convenientes en cada caso. Sin embargo, son una referencia como punto de partida para conocernos.