El patinaje, un deporte agradecido y divertido



Además de ser un deporte que se puede practicar en cualquier lugar y al aire libre, siempre que sea en zonas donde no se ponga en peligro a otras personas o tengas un nivel adecuado para rodar con seguridad, el patinaje destaca por la diversidad de posibilidades que ofrece.

Nunca terminas de aprender nuevas técnicas mientras te pones en forma, te diviertes y conoces a gente. 

Su diversión radica en el entorno y la superación de retos personales o grupales desde el primer momento. 

La parte agradecida del patinaje es que nunca terminas de aprender y mejorar. Una vez que superas el entorno de las clases habituales deslizando y frenando con seguridad querrás ir más allá: dar un paseo por la ciudad o conocer nuevas disciplinas.

El patinaje no tiene fin: iniciación, urbano, freeskate, freestyle, hockey, velocidad, rutas... y la inmensa variedad de disciplinas existentes como deportes federados.

Es habitual que los patinadores probemos casi todas ellas. Todas son complementarias. Las técnicas que aprendes en cada una y lo que te aportan son útiles para las demás. A veces las pruebas por curiosidad, otras por casualidad, por completar, casualidades y coincidencias, rachas personales, e incluso la edad te puede llevar a cambiar. 

Se trata de una adicción, como a cualquier deporte. Sin embargo...

El patinaje destaca por su versatilidad y el entorno social