Técnicas básicas de patinaje



Este artículo es para quienes os iniciáis en el patinaje. Y tiene como propósito transmitiros conceptos básicos sobre las técnicas más elementales que debes aprender para Patinar con seguridad por la ciudad. En ningún caso se aprende a patinar leyendo o viendo vídeos, el proceso es más complejo de lo que parece a simple vista.

Nuestras publicaciones son dinámicas y las actualizamos constantemente. Si queres estar al día puedes seguirnos en nuestras redes sociales.

Para consultas puedes contactar con nosotros en horarios de oficina:

  

    Patinar no es caminar

    El principal error que cometemos al iniciarnos en el patinaje es pretender desplazarnos emulando los movimientos naturales que realizamos al caminar. Este hecho, además de impedir la evolución técnica, comporta riesgos para la seguridad.

    Patinar es deslizar o rodar sobre una superficie. Para ello debemos adoptar una postura que nos permita trasladarnos de manera estable a la vez que impulsarnos.

    El patinaje se considera excepcional por ser un modo de locomoción humano que obtiene el desplazamiento mediante empujes laterales. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Si el empuje fuese únicamente lateral se trataría de movimientos en el plano frontal (flexiones y extensiones laterales) que no generarían vectores de fuerza en el plano sagital. Es la combinación de movimientos con las rotaciones en el plano transversal la que genera sumas de vectores de dirección paralelos al eje anteroposterior.

    Puedes profundizar sobre estos aspectos en Biomecánica del patinaje. El presente artículo es introductorio para quienes se inician y descriptor de los conceptos más básicos.


    Postura base, balanceo y empuje

    La estabilidad la vamos a conseguir adoptando y manteniendo lo que se denomina la postura base del patinaje con el centro de gravedad bajo y adelantado:

    1 - Rodillas flexionadas hacia delante de manera que nuestros glúteos quedan en la misma vertical o más adelantados que nuestros talones. Puedes tomar como referencia también que tus rodillas tapan la puntera del patín

    2 - Hombros adelantados de manera que queden en la misma vertical que nuestras rodillas o por delante.

    3 - Otro criterios añadido de comprobación y seguridad es que tus manos alcanzan a tocar las rodillas y que el peso es carga sobre las punteras.


    Manteniendo esta postura, además de facilitar el deslizamiento, se evitan los riesgos de las peligrosas caídas de espaldas. Si para rodar pretendes adelantar un patín perderás la postura base indicada, tu centro de gravedad se retrasará y, además de la inseguridad, las fuerzas serán contrarias el sentido de deslizamiento. 

    Para mantener el equilibrio sobre la pierna de rodada debes tener en cuenta que el centro de masas debe ubicarse en el mismo plano de dirección. En este sentido puedes tomar como referencia que nariz, rodilla y puntera deben alinearse, y que el balanceo de los brazos sobre esa pierna también ayudará a trasladar los pesos.

    Una vez adoptada la postura base, el impulso para rodar con los patines se obtiene con el empuje. Mientras mantienes el equilibrio y la postura base con una pierna, que soportará tu peso en la rodada, con el otro patín deberás empujarte. Aunque en algunos aspectos puede equipararse al empuje del patinete, el equilibrio requerido sobre una línea de ruedas es mayor y es necesario girar el tobillo para aprovechar toda la fuerza que ejercemos al estirar la pierna contra el suelo.

    Al patinar debemos alternar el empuje tipo "patinete" con cada pierna. Es decir, debemos balancear el equilibrio de una pierna a la otra debiendo coordinar el tren superior con el inferior. La compenetración del tren superior e inferior es uno de los aspectos más exigentes en la coordinación humana. A este balanceo y cambio de equilibrios homogéneo y simétrico podemos denominarlo armonía.

    El equilibrio dinámico, la base del deslizamiento

    El equilibrio estático es un estado teórico, que no existe por decirlo de alguna manera. En todo momento nuestro cuerpo realiza correcciones. Sirva como ejemplo ilustrativo la imagen del pie de una persona de puntillas, los músculos no dejan de moverse para rectificar y mantener la posición.

    Desde el punto de vista de la educación física se distingue entre el equilibrio estático - capacidad para mantenerse de forma erguida sin desplazarse - y el dinámico - capacidad para mantener la postura deseada con cambios constantes de posición.  

    En el caso del patinaje, al deslizar o rodar intercalando el apoyo sobre cada pierna individualmente y generando empujes con la contraria, para desarrollar una técnica correcta es necesaria la coordinación entre el tren superior e inferior. El balanceo de todo el cuerpo de pierna a pierna para mantener el centro de masas sobre el plano de deslizamiento es fundamental para la eficacia y eficiencia de la rodada. En este sentido, los momentos que genera el empuje lateral y el balanceo requieren dejarse llevar y dominar sabiendo corregir los apoyos sobre el canto exterior de las ruedas combinando desde el control de los tobillos hasta los hombros.

    Para el control del equilibrio y los patines intervienen numerosos sistemas corporales trabajando de forma conjunta e integrada. En El equilibrio en el ser humano puedes profundizar en estos aspectos.
     

    Giros



    Aunque la realización correcta de giros en el patinaje se supedita a numerosos factores según su cometido y contexto hasta el cross over y sus variantes según la disciplina, desde el punto de vista más elemental y en los procesos de iniciación el primer hito a superar es básicamente el mismo que en las técnicas de deslizamiento en línea recta:

    El uso y aprovechamiento del canto exterior de la rueda es la clave de la eficacia y la eficiencia en los giros en el patinaje en línea, e incluso en la capacidad de adaptación o corrección de la trayectoria y pesos ante imprevistos.

    Con los mismos argumentos técnicos y físicos que en algunas fases del doble empuje en línea recta, para aprender a girar tenemos que desarrollar la habilidad y la confianza necesarias para inclinar nuestro cuerpo hacia el interior jugando con las fuerzas centrípeta y centrífuga. 

    La adquisición de estas habilidades será más o menos sencilla dependiendo de nuestro desarrollo deportivo en la infancia y los ejercicios concretos que realicemos durante las sesiones de entrenamiento. 

    Para llegar a disfrutar de las técnicas avanzadas de giro el primero de los objetivos debe ser siempre el de ser capaces de rodar trazando curvas sobre una pierna y dominar los cambios de apoyo entre el interior y el exterior de las ruedas. Debemos conseguir que nuestro cerebro adquiera la capacidad de  gestionar el equilibrio de todo nuestro cuerpo en un plano inclinado y en movimiento. Sin esta habilidad la sensación de inseguridad en las curvas limitará nuestras posibilidades de evolución para mejorar la velocidad de entrada, trazado y salida con técnicas superiores.

    El freno de taco, la mejor alternativa


    Ninguna técnica de frenado es lo suficientemente eficaz y eficiente en niveles de iniciación como el freno de taco. Otras técnicas al iniciarte pueden ser sencillas de aprender pero no suficientemente seguras o eficaces en situaciones reales.

    El freno de cuña, similar al del esquí, no permite frenar en situaciones de emergencia y cortas distancias salvo en niveles avanzados en los que controlas el derrape. Además, la idea habitual de tumbar las guías o las ruedas por apertura de piernas es contraria a controlar tu cuerpo sobre los patines.

    El conocido freno en T, que viene a ser un derrape, requiere un gran equilibrio en la pierna de apoyo. El secreto no radica en realizar fuerza con las ruedas de frenado.

    Los derrapes requieren técnicas medias y avanzadas, ya sea para un propósito de exhibición o el de parar en seco ante imprevistos. Otras técnicas que puedes ver en las zonas de clases y que a veces se aprenden a acometer de forma más o menos imperfecta, como el spin-stop por ejemplo, no son útiles por cuanto sólo sirven en entornos seguros y con espacio.

    Cuando tu nivel es de iniciación tu velocidad es reducida y el freno de taco es la mejor alternativa para ser autónomo para realizar tus primeras rutas urbanas. La técnica es sencilla e incorporando en cada ocasión distintas superficies y pendientes permiten adquirir seguridad gradualmente además de aprender a calcular la distancia que cada uno necesita para frenar ante emergencias o imprevistos.

    Recuerda que, desplazarte a una velocidad superior a la que te permita parar antes de recorrer la distancia al obstáculo es una locura en patines y cualquier medio de transporte.

    En nuestras clases de iniciación el freno de taco es obligatorio desde el primer momento con independencia de los motivos que te hayan llevado a prescindir del mismo, por tu seguridad y la de los demás.

    ¿Cuánto se tarda en aprender a patinar?




    Es una pregunta recurrente para la que es imposible dar una respuesta si el que la realiza no sabe lo que es patinar ni lo que quiere aprender.

    Nunca se termina de aprender a patinar

    Por una parte, el patinaje no tiene fin. (ver El patinaje, un deporte agradecido y divertido)

    Por otra, si con aprender a patinar te refieres a dar un paseo por la ciudad con seguridad, por poner como referencia el primer objetivo fundamental, dependerá de muchos factores: estado de forma, haber practicado otros deportes en la infancia si eres adulto, personalidad, etc.

    No es recomendable plantearse un tiempo mínimo ni máximo. Nadie termina de aprender a tocar el piano o a dibujar, ni de hablar inglés. Cada persona tiene unos ritmos y capacidades además de sus gustos. 

    El patinaje es una actividad física para disfrutar afrontando retos nuevos cada día que sólo se superan con constancia y perseverancia. Y si eres una persona de espíritu deportivo siempre desearás asumir nuevos objetivos.

    El patinaje es un deporte desde que te inicias, y nunca dejarán de existir aspectos a mejorar o superar. Una vez que eres capaz de dar un paseo con seguridad te gustará probar nuevas disciplinas y quizás te aficiones a una de ellas pasando a ser tu deporte favorito.

    Disfruta del camino sobre tus ruedas