Deporte: juego, educación y superación


El deporte o el juego es intrínseco a nuestra propia naturaleza, desde que buscamos el alimento al nacer, continuando por desplazarnos a gatas hasta aprender a caminar y el deseo de alcanzar nuestros objetivos personales en la madurez. Incluso en edades avanzadas, la salud física y mental es mayor cuando deseamos seguir “jugando”, cuando nos establecemos objetivos de superación.

Jugamos (competimos) solos o en grupo desde que nacemos en el marco de unas normas y en un constante deseo de superación. El resultado de ello es la educación, ya sea desde la perspectiva del aprendizaje técnico, el desarrollo de valores y gestión de las emociones, y con el necesario respeto a las normas (reglamentos y costumbres escritos o no).

Según la R.A.E. Juego - Ejercicio recreativo o de competición sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde

La vida es un juego, un deporte diario, que deja de tener sentido cuando caes en el tedio (del latín: cansado), la ausencia de objetivos y motivación para seguir jugando. Si no fuese así los niños no jugarían por iniciativa propia e instinto y, quienes no juegan (compiten) no caerían en el aburrimiento y la depresión.

Documental que plantea las razones por las que el ser humano traslada al deporte su necesidad de jugar, competir o defender una identidad común.