Entrenamientos pliométricos, ¿para qué?


La gran cantidad de artículos sesgados o con interpretaciones limitadas que se pueden encontrar sobre lo que son, en qué consisten o el verdadero propósito de los entrenamientos pliométricos requiere aclarar las cuestiones más elementales:

1 - La pliometría no tiene nada que ver con saltos de ningún tipo salvo que su estudio y aplicación en la década de los 60 se inició con atletas de triple salto. Es dudoso que un boxeador se dedique a dar saltos como entrenamiento pliométrico para mejorar su rendimiento en el desarrollo de la fuerza en zonas de su tren superior. 

2 - La pliometría no es ninguna combinación perfecta de nada. Su aplicación en los programas de entrenamiento está supeditada a los objetivos de cada fase y las características propias de cada deporte, junto a la necesidad de combinarla con todo el conjunto de factores optimizarán el rendimiento de cada deportista.

3 - La pliometría no es aplicable en todos los movimientos deportivos. Las denominadas contracciones pliométricas se refieren a la combinación de las excéntricas y las concéntricas. Es decir, a aquellos en los que la manifestación de la fuerza es reactiva y proviene de un ciclo de trabajo doble muscular con una fase de estiramiento y otra de acortamiento.

La pliometría estudia las relaciones óptimas en el ciclo de estiramiento (excéntrico) y acortamiento (concéntrico) muscular para desarrollar el máximo impulso o fuerza. El estudio del ciclo CEA no se centra en la mecánica general de los músculos, sino en los aspectos concretos de la naturaleza reactiva ("balística") de algunos movimientos y los factores neuromusculares para su ejecución. 

Los sarcómeros, unidades de fibras musculares, varían sus capacidades según la distribución, proporción y superposición de sus filamentos finos y gruesos, actina y miosina respectivamente. Hasta cierto límite de elongación son capaces de acumular energía elástica que se liberará en el movimiento de contracción. Dejando aparte los riesgos de lesiones por excesos en los estiramientos, a partir de cierto porcentaje de elongación la posible energía acumulada se disipa. Se ha comprobado también que la duración de cada fase y los tiempos intermedios entre ellas afectan considerablemente a la capacidad de acumulación y retención de la energía. Incluso la coordinación entre los músculos antagonistas y sinergistas, y los cambios de actividad eléctrica que se requieren son determinantes en los resultados.

Aunque en el ámbito científico se acepta que en muchas ocasiones se genera más fuerza partiendo de una contracción excéntrica (a modo de carga y acumulación de potencia) pasando rápidamente a la concéntrica para liberarla, no existe consenso sobre los grados óptimos de estiramiento, los ángulos más eficaces y eficientes entre las articulaciones ni las posibles contraindicaciones de las cargas de los entrenamientos pliométricos por exceso o por defecto

Los entrenamientos pliométricos están orientados a mejorar las capacidades elástico-explosivas 

Los entrenamientos pliométricos son adecuados para el desarrollo de capacidades y habilidades específicas en la mayoría de los deportes pero, sólo en algunos muy concretos y para unos movimientos muy específicos. El peso de las aportaciones de los entrenamientos pliométricos al rendimiento y resultados disminuye conforme aumenta la variedad de movimientos que requiere cada deporte e incluso la función de cada deportista en el caso de los juegos de equipo.

En el caso del patinaje sería absurdo acometer trabajos pliométricos parecidos para un velocista, un fondista, un jugador de hockey o un campeón de saltos en freestyle, por ejemplo. 

En el caso del patinaje de velocidad la capacidad explosiva en las salidas es relativa en función de la distancia de cada competición y la estrategia personal. Igualmente, los entrenamientos pliométricos orientados a potenciar las salidas no serán los mismos que si pensamos en otros momentos de una carrera como escapadas, movimientos en el pelotón o sprints finales. Es por esto mismo por lo que el rebote de las ruedas de patinaje tiene sus pros y contras para cada ocasión.

En el caso del hockey la utilidad de la capacidad explosiva de los jugadores dependerá del estilo de juego general e incluso el particular para cada partido. Igualmente, un entrenador debe ser capaz de evaluar la mejor manera de explotar la explosividad de un jugador manteniendo el equilibrio del conjunto, tanto en la defensa como el ataque.

En el caso de los saltos de freestyle desarrollar la máxima fuerza en un salto requerirá trabajos muy específicos y concretos para unos movimientos que son idénticos en cada ocasión.

En definitiva, las cuestiones pliométricas no son tan sencillas como las pintan, no son panaceas ni son adecuadas para todos. Solo son una parte proporcional en cada deporte y con distinta relevancia en cada uno de ellos. 

Los entrenamientos pliométricos no son aplicables para todos los deportes ni movimientos pudiendo ser incluso contraproducentes. Deben ser específicos, progresivos y ajustados a los propósitos generales.