Tablas deslizantes



Cuando las circunstancias te impiden ponerte los patines y disfrutar existen alternativas

Más allá de las cintas y la maquinaria que podemos encontrar en los centros de alto rendimiento, las tablas deslizantes son asequibles para todos y una solución versátil que también utilizan los profesionales.

Además de ayudarte a mantener la forma emulando en la medida de lo posible los movimientos del patinaje, son útiles para mejorar algunos aspectos técnicos.

Es importante ser conscientes de que los ejercicios que pueden realizarse sobre ellas no son idénticos a los del patinaje en ninguna de sus disciplinas. Sin embargo, permiten trabajar distintos aspectos técnicos de las fases de los movimientos básicos y su coordinación.

Lo más habitual es pensar en el movimiento de empuje y deslizamiento combinándolo con movimientos del tren superior. Existen anchos y longitudes óptimos para distintas estaturas (longitud de pierna y zancada) y adecuadas a las técnicas que quieren trabajarse (velocidad, fondo, hockey...)

Su uso no solo es posible para trabajar el empuje lateral. Aprovechar su orientación longitudinal abre un buen abanico de ejercicios más variados. Con complementos puedes trabajar movimientos de los giros y las cintas elásticas con distintas resistencias ofrecen mucho juego.

Sobre ellas puedes trabajar combinando el tren superior, desde el cinturón abdominal hasta los brazos, e incluir pesos. En el caso del hockey puedes practicar el control del puck mientras deslizas o incluso pases con compañeros o elementos de rebote. Las hay incluso específicas para los porteros.

Las sensaciones en sus primeros usos son extrañas por las diferencias en relación al verdadero patinaje y la necesidad de aprender a balancear el conjunto del cuerpo y sus pesos adaptándonos a las diferencias.

Aunque por traducción literal (board) se denominan tablas los modelos son plegables o enrollables fáciles de transportar y almacenar.

Existen alternativas específicas para cada técnica de patinaje cuyo coste se adecúa al ámbito profesional, así como el espacio que requieren.

Las tablas deslizantes son una alternativa a los días en los que no te puedes poner los patines. Pero también se utilizan como complemento de los entrenamientos habituales por permitir centrarse en aspectos técnicos específicos en cada momento o sesión.