Los rodamientos, características y elección



Si los rodamientos fuesen un motor, existirían los rodamientos Ferrari. 

Uno de los principales errores que se cometen al hablar sobre ellos es decir que los de mayor calidad son más rápidos.

Los rodamientos no son más rápidos o más lentos. En función de su calidad, estado de mantenimiento y montaje ofrecerán menos rozamiento y resistencia a la rodada; girarán más tiempo en igualdad de condiciones.

Tipos de rodamientos 

El material más utilizado para fabricar los rodamientos es el acero. Aunque puedes encontrar otras aleaciones e incluso algunos con piezas y sellos de plástico. Los rodamientos denominados cerámicos llevan las bolas de cerámica y son más duraderas.

Aunque siempre hay diferencias entre fabricantes, las piezas básicas de un rodamiento son las de la figura anterior.

Aparte de los materiales y precisión. que van a determinar su calidad y destino de uso, existen dos tamaños standard:
  • Los normales son denominados 608 y es en los que nos basaremos en este artículo.
  • Los denominados micro-rodamientos se suelen denominar 688 y cada vez están más en desuso porque, siendo más estrechos y ligeros, exigen ruedas y guías distintas.
La especificación internacional standard ABEC (del 1 al 9) es la más utilizada para catalogar la calidad de los rodamientos en cuanto a precisión. Es decir, la excentricidad. En teoría, cuanto más alto es el ABEC más eficiente será el rodamiento. Sin embargo, esta escala no tiene en cuenta otros factores como las calidades de los materiales, su resistencia a las deformaciones, su ajuste con los separadores, etc.

La escala ILQ se creó para deportes de ruedas frente al sistema ABEC que es general para todo tipo de rodamientos. El sistema ILQ tiene en cuenta más factores para determinar la calidad más allá de la precisión como el tipo de sellado, lubricación, etc.

En cualquiera de los casos ninguna de las escalas será determinante porque, los factores que influyen en la duración de los rodamientos son muchos y externos a su fabricación.

Más allá de su mantenimiento, los rodamientos se verán afectados por el entorno, tu estilo de patinaje y la disciplina que practiques.

Pensar que son mejores unos rodamientos cerámicos porque las bolas no se oxidan o pesan menos es olvidar que los rodamientos tienen muchas más piezas oxidables y deformables, o que unos miligramos son lo más determinante.

Los rodamientos son sometidos a esfuerzos y entornos que pocas veces tienen en cuenta en los laboratorios y las cámaras de vacío.

La elección de los rodamientos debes hacerla teniendo en cuenta el uso que vayas a hacer de ellos en cuanto al entorno, ambiente y tu propio patinaje sin olvidar nunca que son como los coches, una vez que salen del concesionario y empiezan a rodar su valor baja de forma contundente.

El lubricante y el sello o escudo ofrecen distinta protección y estanqueidad en relación a las condiciones climatológicas y el suelo.

Debes elegir unos rodamientos óptimos para el uso particular que les vayas a dar y cuyo precio compense respecto al desgaste que vas a hacer. 

El precio de los rodamientos, aparte del coste de marca, cajitas y estéticas, lo determinan el cumplimiento de determinadas especificaciones a las que no vas a sacar rendimiento o pueden ser contraproducentes. Por ejemplo, no tiene sentido comprar unos rodamientos pensados para pistas interiores si eres un patinador todoterreno.

El mantenimiento y limpieza de los rodamientos debes realizarlo periódicamente evitando la pereza. A partir de cierto deterioro, o si permites que aparezca óxido te verás obligado a sustituirlos.