Anatomía y tipos de patines en línea



Las partes de los patines dependen de su gama y propósito o disciplina para la que son concebidos. Así mismo, la disponibilidad de repuestos, variantes técnicas y personalizaciones depende de cada fabricante y modelo. Con aquellos que siguen los estándares es posible el intercambio de algunas obteniendo adaptaciones o configuraciones personalizadas.

Si lo que estás buscando es información para comprar unos patines en Recomendaciones sobre patines te damos algunos consejos básicos.

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    La bota, la carrocería

    Algunos patines tienen zapatilla como los de velocidad, o hasta media altura para largas distancias. Los materiales también son diversos existiendo desde los hechos a medida hasta los termomoldeables, de tela, fibra de carbono, plásticos o combinaciones. 

    Según la disciplina las variantes son numerosas. Sin embargo, iniciarse en el patinaje con unos patines especializados dificultará tu aprendizaje y limitará las posibilidades de conocer toda la diversidad de deportes asociados.

    Es importante que tengas en cuenta siempre las limitaciones que cada bota ofrece en cuanto a las posibles guías que aceptan, y por tanto las ruedas. Aunque se siguen estándares por parte de los fabricantes no todas las alternativas son posibles. El tamaño de las guías es determinante en las posibilidades técnicas de patinaje. En apartados inferiores te ofrecemos algunas consideraciones al respecto.

    En le caso de los patines de velocidad al no ser una bota, o no disponer de caña, el tobillo está más desprotegido a la vez que se le somete a mayor trabajo. Si a esto añadimos la influencia del tamaño de las ruedas en las posibilidades de desarrollar técnicas y maniobras, junto al incremento de los posibles defectos de pisada que produce la altura y la longitud, disfrutar de este tipo de patines y sacarles el máximo provecho requiere dominar las bases del patinaje. es habitual el uso de estos patines también en el alpino en línea con adaptaciones personalizadas. Dependiendo de la gama o modelo disponen de distintos sistemas de cierre y ajuste como cordones, straps, o sistemas más sofisticados como el calzado  de ciclismo. 

    Los patines de resistencia o fondo parten de la necesidad de aportar una mayor ergonomía y comodidad incorporando mayor acolchamiento interior y sujeción del tobillo con media bota.

    En el caso de los patines de hockey línea aunque la bota es alta la movilidad del tobillo es elevada para facilitar determinadas técnicas y maniobras. En ellos tamaño de las ruedas ronda los rangos más versátiles. Disponen sólo de cordones para su ajuste al pie y es necesario encontrar el punto personal más adecuado a  la vez que evitar que se suelten o aflojen.

    En estos dos tipos de patines se busca la máxima ligereza de los materiales. Lo que conlleva también mayores posibilidades de deformación de los mismos. En el caso de los patines de hockey línea se mantiene el sistema de remaches entre la guía y la bota heredado del hielo, tan débil que los defectos de pisada pueden llevar a la pérdida de su perpendicularidad sin opción de reajuste o reparación. Así mismo, ambos tipos de botas o zapatillas suelen ser termomoldeables para conseguir el máximo ajuste. Sin embargo, no es sencillo eliminar todas las posibles holguras y es habitual percibir cómo estas potencian los defectos. Encontrar la marca y modelo que se ajusten a tu horma lleva su tiempo, y los patines a medida con la toma de moldes tienen un coste elevado.

    Las botas de los denominados patines de agresivo se orientan a soportar las fuerzas a las que son sometidos con mayor rigidez y altura que también protegen de posibles lesiones. Así mismo, incorporan refuerzos y un diseño adaptados para la práctica de determinadas técnicas. En la parte inferior son más anchos con un pieza o plataforma soul.

    Son pesadas y limitan el disfrute fuera de su cometido específico. Aunque en algunas webs los equiparan con el término freestyle no son lo mismo.

    Una excepción llamativa respecto al resto de patines son los de artístico en línea, cuya bota mantiene las características las características habituales de las otras modalidades de patinaje artístico y en cuyo chasis se sustituye la primera rueda por un taco.

    Los patines denominados fitness son los más habituales entre quienes se inician por el precio y la sensación de comodidad al probárselos en la tienda. Sin embargo, la tela cede con facilidad fruto del uso y las fueras o torsiones a las que se somete la bota al patinar, sobre todo en personas adultas por el peso o su propia fuerza. La sujeción del pie es menor y los materiales en general suelen ser de menor calidad. No suelen incorporar un sistema de ajuste con straps, y el velcro o los cordones no suelen ser una garantía.

    Aunque muy similares en su aspecto a los de freeskate los patines de freestyle incorporan detalles específicos de diseño en sus botas aparte de las guías y ruedas. En las tiendas puedes encontrarlos en la misma zona pero, la bota no suele incorporar botín independiente, y se busca un ajuste al pie mucho más fino para posibilitar la mayor precisión que requiere el slalom con la consiguiente incomodidad. 

    En el caso del descenso lo habitual es el uso de patines de freeskate con la guía característica de sus disciplina.

    En los patines de freestyle la bota no esta diseñada para resistir los golpes o abrasiones más habituales del freeskate. El botín separado de la carcasa que incorporan los patines de freeskate ofrece una mayor comodidad amortiguando impactos, zonas de presión de la bota y hasta posibles rozaduras. Sin ser unos patines específicos para disciplinas deportivas federadas del patinaje son los más versátiles y resistentes.

    El botín independiente de la bota tiene la ventaja higiénica además de la posibilidad de asegurarte el repuesto si por el roce y el uso se va desgastando y deformando. 

    Aunque suelen incorporar cordones el sistema de ajuste se basa en straps micrométricos permitiendo la precisión y la durabilidad.

    La guía o frame, el chasis

    Entre los muchos nombres que se utilizan para denominar esta pieza chasis es el que mejor la define por ser la estructura sobre la que se monta la carrocería (bota). Sus características definirán las posibilidades del tipo y configuración de ruedas que podremos montar.

    Las hay de diversos materiales, desde plásticos hasta aleaciones metálicas con distintos propósitos y según la disciplina. Los primeras ofrecen mayor resistencia a deformaciones o fracturas mientras que las de poliuretano, por ejemplo, reducen las vibraciones y absorben mejor los impactos como se prioriza en el patinaje agresivo. Para las orientadas al patinaje de velocidad se buscan aleaciones metálicas ligeras o materiales como el composite mientras que, para para otras disciplinas como el freeskate el peso no es tan relevante como la necesidad de resistencia.

    Las guías sufren las mayores presiones, torsiones y todo tipo de fuerzas producto de tu peso, movimientos, impactos y vibraciones. La fortaleza de su unión con la bota y la posibilidad de ajustar su posición en los anclajes serán tan determinantes como su material en la duración del patín y tu capacidad de evolución en la técnica de patinaje. 

    Los puentes de unión o refuerzo transversales y su diseño longitudinal determinarán el equilibrio entre ligereza y resistencia según el propósito o disciplina para el que se fabriquen.

    Los distintos estándares existentes permiten intercambiar chasis y guías entre las marcas y modelos que los cumplen atendiendo a que las botas pueden tener distintos orificios y entre los chasis puedes encontrar las opciones de distancias en milímetros de 195, 165 y hasta 150 para tallas menores. 

    Las distancias entre puntos de anclaje están relacionadas con la longitud de la guía (distancia entre ejes) por cuestiones mecánicas, y por tanto con el propósito o disciplina del patinaje. Aunque pudiera presuponerse que podemos intercambiar cualquier guía y bota, si la primera no es alzada en la zona del talón, o la bota no admite cierta distancia por alzas o curvatura puede no ser viable.

    La incorporación del estándar de ranuras posibilita el desplazamiento del eje longitudinal o variar el ángulo respecto al pie como puedes ver en El ajuste de las guías: mejora tu técnica, rendimiento y evita lesiones

    Su longitud o la distancia entre ejes extremos va a determinar la posición y puntos de tangencia de las ruedas con el suelo. En general, podemos decir que cuanto más cortas más sencillas serán las maniobras y el equilibrio, y que cuanto más largas mayor será la posible velocidad a desarrollar o mantener. Sin embargo, esta relación sólo se mantiene si consideramos que la mayor longitud implica un mayor diámetro (mayor altura y desarrollo). Con la aparición de las guías de tres ejes para ruedas de grandes diámetros, hasta 125mm, en el patinaje se han producido grandes cambios. Por otra parte, cuanto mayor es el diámetro de las ruedas, la altura respecto al suelo determina la influencia de la falta de perpendicularidad con la consiguiente necesidad de técnica y esfuerzos para su dominio. El mayor diámetro de la ruedas también implica mayor longitud de la guía y mayor afectación de defectos de pisada en el plano longitudinal de desplazamiento.

    Otro factor a tener en cuenta es la influencia del tamaño de las ruedas y la longitud de la guía en la capacidad de empuje.

    La nomenclatura descriptiva de los chasis es sencilla de interpretar aunque desgraciadamente no se suelen incluir todos los detalles en las impresiones sobre producto e incluso en algunas tiendas online. 

    En la siguiente imagen, además de la indicación 165/195 de los puntos de anclaje en una guía que admite ambas opciones, podemos diferenciar dos guías de 3 ejes para ruedas de 125mm cuya distancia es distinta. La de 320mm. corresponde a una guía de velocidad, mientras que las 10,5" de la azul nos indica que la distancia entre las ruedas es mínima correspondiendo a la habitual en urbano y freeskate.

    El chasis DH90 no indica nada salvo que la intuición nos lleva a pensar en ruedas de 90mm. y que es de 5 ejes si DH se refiere a downhill (descenso).

    El caso de la guía 3x110 + 1x95 incluye un tipo de rockering high-low que ya no es tan habitual en patines de velocidad pero es muy utilizado en hockey y freestyle para facilitar maniobras y técnicas específicas. Las guías también pueden incluir rockering en su propio diseño de fabricación variando alturas de los ejes aunque todas sus ruedas sean del mismo tamaño. También se juega con la diferencia de altura entre los anclajes delanteros y traseros para facilitar determinados aspectos del patinaje en detrimento de otros según preferencias y objetivos.



    En el caso del patinaje agresivo el chasis es de materiales plásticos e incorpora una holgura en la parte central para grindar. y el anclaje a la bota no sigue los estándares del resto de patines.

    La relación entre la talla del pie, la estatura y la fuerza junto a la técnica personal con la longitud de la guía y el número de ejes dependiendo de cada disciplina también influirá en el rendimiento y resultados que obtengamos de cada guía. 

    La elección de un chasis no es una cuestión baladí y la adaptación al mismo lleva su tiempo cuando deseas avanzar en alguna de las disciplinas o especialidades del patinaje. Si a ello añadimos el riesgo de que una bota diferente no sea la de tu horma con la correspondiente falta de ajuste, o molestias que a veces son dolorosas, unos patines nuevos puede generar recelos.

    Una recomendación que limita los riesgos es tender a realizar el cambio sobre unos patines de bota idéntica (mismo modelo) o, al menos la misma marca para que la horma no tenga variaciones relevantes.

    En tiendas especializadas tienes la posibilidad de probar y consultar posibles alternativas técnicas, así como presupuestos de configuraciones distintas a las originales de fábrica.

    Las ruedas y sus características


    Las ruedas, junto a los rodamientos, son el repuesto más habitual. Su desgaste depende de numerosos factores y la elección de las más apropiadas a tu patinaje depende de tus gustos y experiencia. Las ruedas, considerándolas como un conjunto con sus separadores y rodamientos, son el elemento que más vas a manipular de tus patines por ser el que más frecuencia de mantenimiento requiere. Puedes acceder al articulo Mantenimiento y limpieza de patines si quieres saber más al respecto.

    Las características generales de las ruedas no determinan su calidad. En función de ellas serán más apropiadas para cada propósito o disciplina.

    Diámetro

    El tamaño máximo que podrás utilizar lo determinarán las guías. El diámetro suele indicarse en milímetros.


    Aunque lo habitual es reponerlas con el diámetro correspondiente en cada eje, disponer algunas con un diámetro inferior para probar o disfrutar de las sensaciones y ventajas del rockering siempre es una alternativa. Puedes hacer pruebas con las ruedas que tengas según se desgasten. En Rotación de las ruedas, depende del propósito puedes ver algunas alternativas.

    * Se denomina rockering a cualquier configuración distinta a aquella en la que todas las ruedas contactan a la vez con la superficie (flat). El rockering puede estar determinado en la propia fabricación de la guía con distintos tamaños de rueda en cada eje o distintas alturas de estos, o podemos provocarlo nosotros con distintos tamaños de ruedas en una guía flat. 

    Además de las cuestiones técnicas descritas en el apartado sobre los chasis y la distancia entre ejes, cuanto mayor es el diámetro de las ruedas menos afectan las irregularidades del terreno y mayor desarrollo obtienes por cada giro completo. Por lo tanto, el tamaño de las ruedas determina nuestro patinaje, técnica y capacidades. No obstante, factores como el tipo de bota, la posición de la guía, la talla del patín, tu altura y fuerza influyen en gran medida sobre el ajuste óptimo para cada uno de nosotros. 

    En este sentido, los diámetros también se asocian a distintas disciplinas:
    • Las ruedas más pequeñas, entre 47mm y 59mm, suelen utilizarse en el patinaje agresivo y los  patines de portero de hockey línea.
    • Se produce un salto en el intervalo de los 60mm hasta los 72mm salvo para patines muy concretos y los infantiles.
    • Entre los 72mm y los 80mm son los diámetros más habituales en patines infantiles y disciplinas como el freestyle, el freeskate y el hockey línea.
    • Hasta los 90mm se suelen considerar de fitness.
    • De 100mm a 125mm son las utilizadas en Velocidad y Fondo.

    Dureza y grip

    La dureza determinará principalmente lo que nos duren las ruedas según las superficies sobre las que patinamosSin embargo, influirá en muchos otros factores. Aunque la dureza de un compuesto para ruedas sea la misma conforme a los estándares, el tipo de goma afectará al agarre sobre la superficie en la que patinemos. 

    El grip afecta a nuestras posibilidades en el empuje interno y externo, y los deslizamientos laterales que se producen en giros y derrapes.

    Además de la sensibilidad a las irregularidades del terreno, en general, podríamos decir que cuanto más duras son las ruedas menor es el grip. No obstante, el tipo de goma también tendrá relevancia con independencia de su dureza.

    El sistema más estandarizado para indicar la dureza de las ruedas se basa en atmósferas y los valores más habituales son 74A, 75A, 84A y 85A.

    Otros fabricantes utilizan nomenclaturas no tan estandarizadas utilizando el sufijo Soft con prefijos X, XX y XXX.

    Por lo general, salvo que practiques alguna disciplina o técnicas concretas, las ruedas con dureza superior a 80A se destinan a patinar por el asfalto y en el rango de los 70A para pistas más deslizantes.

    Sección

    No es un asunto baladí si tenemos en cuenta aspectos muy técnicos del patinaje. Las patinador con experiencia percibe claramente la sección de las ruedas y cómo le influye.

    Sin embargo, la sección original de fábrica de las ruedas se pierde en pocas sesiones de entrenamiento y solo con la rotación o la renovación podemos asegurar su constancia.

    Algunas secciones se asocian a ciertas disciplinas pero, en general, hay variantes para todos los gustos. La sección influye en cuanto a la posición precisa del plano vertical de apoyo y la superficie que contacta en el terreno. Es decir, el rozamiento, los ángulos de apoyo del patín que avanza y el ángulo o extensión del empuje

    Peso, llantas y otras cuestiones

    El peso, el diseño de las llantas y hasta la estructura interna afectan al patinaje. De hecho, también los patinadores experimentados perciben estas cuestiones al rodar. 

    En función de los materiales externos e internos en su conjunto se llega a tener en cuenta hasta el rebote, por la sensibilidad a las irregularidades del terreno y la ayuda que supone en las arrancadas.

    En cuanto a los colores, solo determinan nuestra imagen salvo que un fabricante decida que estos varíen con las características propias de cada modelo.

    Los separadores, la pieza que no sobra



    Los separadores ayudan a que el movimiento de los rodamientos alrededor de los ejes sea limpio y homogéneo

    En el caso de los separadores con un diámetro de 8mm. de la imagen, los más habituales, se centran en evitar la presión excesiva sobre los rodamientos, que limitaría su capacidad de giro. Es decir, hacen de tope en el interior de las ruedas con los rodamientos. Los de 6 mm. de diámetro contemplan también el rozamiento entre los ejes y los rodamientos al extender su forma tubular a lo largo de todo el eje o el ancho completo de las ruedas.
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    Sin los separadores las ruedas (concretamente los rodamientos) rozarán excesivamente con los ejes y los tornillos presionarían excesivamente a los rodamientos impidiendo su giro fluido y uniforme.

    Aunque en los patines de gama baja puedes encontrarlos de plástico, lo habitual es que sean de aluminio u otras aleaciones ligeras. Los milímetros indicados se refieren el diámetro interior y determinan el de los ejes. Los de 6 milímetros son más habituales en los patines de hockey aunque, puedes encontrarlos en algunos modelos de otros fabricantes y disciplinas. Para desmontar los rodamientos con separadores de este tipo necesitarás lo que se denomina un extractor al no ser posible hacer palanca a través del rodamiento

    No está claro cuál de las dos opciones de separadores es mejor técnicamente. Cada fabricante opta por una de las dos alternativas e incluso la varía según el modelo. Las guías más habituales y standard suelen admitir los ejes de 8mm y habitualmente enroscan en las mismas en un lateral. Los ejes de 6mm suelen incluir un doble tornillo lateral en vez de enroscarse a la guía. Siguiendo la lógica de la función de un separador los tubulares de 6mm. suavizan y homogeneizan el movimiento del rodamiento alrededor del eje además de protegerlo en mayor medida. Sin embargo, implica otros inconvenientes y riesgos de resultar dañados.

    Son habituales los casos en los que durante la limpieza de los rodamientos se nos olvida incluir los separadores al montar las ruedas de nuevo. Dado que son una pieza que no sobra y que forman parte fundamental de la mecánica, su limpieza y lubricación es tan importante como la de los rodamientos y los ejes.

    Los rodamientos, características y elección




    Si los rodamientos fuesen un motor, existirían los rodamientos Ferrari. 

    Uno de los principales errores que se cometen al hablar sobre ellos es decir que los de mayor calidad son más rápidos.

    Los rodamientos no son más rápidos o más lentos. En función de su calidad, estado de mantenimiento y montaje ofrecerán menos rozamiento y resistencia a la rodada; girarán más tiempo en igualdad de condiciones.

    Tipos de rodamientos 


    El material más utilizado para fabricar los rodamientos es el acero. Aunque puedes encontrar otras aleaciones e incluso algunos con piezas y sellos de plástico. Los rodamientos denominados cerámicos llevan las bolas de cerámica y son más duraderas.

    Aunque siempre hay diferencias entre fabricantes, las piezas básicas de un rodamiento son las de la figura anterior.

    Aparte de los materiales y precisión. que van a determinar su calidad y destino de uso, existen dos tamaños standard:
    • Los normales son denominados 608 y es en los que nos basaremos en este artículo.
    • Los denominados micro-rodamientos se suelen denominar 688 y cada vez están más en desuso porque, siendo más estrechos y ligeros, exigen ruedas y guías distintas.
    La especificación internacional standard ABEC (del 1 al 9) es la más utilizada para catalogar la calidad de los rodamientos en cuanto a precisión. Es decir, la excentricidad. En teoría, cuanto más alto es el ABEC más eficiente será el rodamiento. Sin embargo, esta escala no tiene en cuenta otros factores como las calidades de los materiales, su resistencia a las deformaciones, su ajuste con los separadores, etc.

    La escala ILQ se creó para deportes de ruedas frente al sistema ABEC que es general para todo tipo de rodamientos. El sistema ILQ tiene en cuenta más factores para determinar la calidad más allá de la precisión como el tipo de sellado, lubricación, etc.

    En cualquiera de los casos ninguna de las escalas será determinante porque, los factores que influyen en la duración de los rodamientos son muchos y externos a su fabricación.

    Más allá de su mantenimiento, los rodamientos se verán afectados por el entorno, tu estilo de patinaje y la disciplina que practiques. Incluso, algunas disciplinas no explotan las capacidades de los de mayor ABEC por ejemplo.

    Pensar que son mejores unos rodamientos cerámicos porque las bolas no se oxidan o pesan menos es olvidar que los rodamientos tienen muchas más piezas oxidables y deformables, o que unos miligramos son lo más determinante.

    Los rodamientos son sometidos a esfuerzos y entornos que pocas veces tienen en cuenta en los laboratorios y las cámaras de vacío.

    La elección de los rodamientos debes hacerla teniendo en cuenta el uso que vayas a hacer de ellos en cuanto al entorno, ambiente y tu propio patinaje sin olvidar nunca que son como los coches, una vez que salen del concesionario y empiezan a rodar su valor baja de forma contundente. 

    El lubricante y el sello o escudo ofrecen distinta protección y estanqueidad en relación a las condiciones climatológicas y el suelo.

    Debes elegir unos rodamientos óptimos para el uso particular que les vayas a dar y cuyo precio compense respecto al desgaste que vas a hacer. 

    El precio de los rodamientos, aparte del coste de marca, cajitas y estéticas, lo determinan el cumplimiento de determinadas especificaciones a las que no vas a sacar rendimiento o pueden ser contraproducentes. Por ejemplo, no tiene sentido comprar unos rodamientos pensados para pistas interiores si eres un patinador todoterreno.

    El mantenimiento y limpieza de los rodamientos debes realizarlo periódicamente evitando la pereza. A partir de cierto deterioro, o si permites que aparezca óxido te verás obligado a sustituirlos.

    Freno de taco (opcional)

    El freno de taco es el sistema más sencillo para aprender para frenar. Cualquier otro requiere tener un nivel medio de patinaje. No todos los modelos lo incluyen en la compra.. Si te vas a iniciar te recomendamos que no lo obvies y adquieras alguno de los modelos estándar.

    Como hemos indicado, en el caso de los patines de artístico en línea llevan un taco en sustitución de la rueda delantera.