Patinar no es caminar. 3 Errores básicos al comenzar

Cuando te pones unos patines por primera vez e intentas patinar por tu cuenta es habitual cometer varios errores básicos que, no sólo impiden que deslices adecuadamente, también afectan a tu seguridad

Para empezar, las protecciones y el casco son fundamentales.

Es más fácil una caída insegura y dolorosa al iniciarte que cuando ya deslizas con cierta velocidad. Una caída a plomo en parado o casi sin velocidad con todo el peso de tu cuerpo puede ser más peligrosa que deslizar metros y solo rasparte.

Cuando se desconoce la técnica o no se tiene automatizada, se tiende a emular los movimientos habituales al caminar. Lo cual, no solo es ineficaz e ineficiente, es inseguro.

De forma sencilla diremos que deslizar correctamente se compone de dos factores:

La postura base - Es similar a la del esquí aunque requiere mayor concentración por tener el riesgo de caer de espaldas. Esta postura no sólo es una cuestión de seguridad, bajando y adelantando el centro de gravedad generamos mayor equilibrio e inercia. 

La flexión de la rodilla debe ser adelantada, como si con ella quisieses ocultar la puntera de los patines, y de manera que tus glúteos queden en la vertical de los talones o incluso por delante de ella.

Los hombros también deben estar adelantados. Digamos que, junto a los patines y tus rodillas deben estar en la misma vertical como referencia

El empuje - Con independencia de la eterna cuestión sobre si es lateral o hacia atrás, los patines no tienen motor. Si no haces fuerza contra el suelo con las ruedas del patín que no deslizará no avanzarás. Y si la haces lateral, parte de tu esfuerzo por deslizar hacia delante será derrochado.

Mientras que empujas con una pierna, el patín de apoyo deslizará. Y así, intercalando patín y pierna cada vez deberías patinar. La clave está en mantener esta postura alternando el peso de tu cuerpo sobre cada pierna.

Se dice fácil, ¿verdad?

Pues bien, patinar requiere más coordinación de lo que parece a primera vista o tal y como se describe. Son diversas partes del cuerpo las que deben actuar coordinadas compenetrando parte del tren superior con el inferior.

Para deslizar correctamente debemos intercalar la postura base de una pierna a otra, lo que significa cambiar el peso del tren superior balanceando y en armonía. Y al mismo tiempo debemos mantener esta postura para que el empuje de la otra pierna sea eficaz y eficiente.

Aunque cada disciplina incorpora sus particularidades, esta es la base de todo comienzo para el deslizamiento. 

En este sentido, los tres errores más habituales al iniciarte en el patinaje son los siguientes:

Estirar la rodilla

Es habitual en algunas personas que se inician estirar la pierna de apoyo a la vez que empujan con la otra.

Este hecho provoca que levantemos el centro de gravedad y se desplace hacia atrás limitando nuestra capacidad de deslizamiento.

En ocasiones estirar la rodilla también se acompaña de levantar el tronco afectando a la seguridad.

Corregir este defecto no es complicado a base de concentración y teniendo claro que son los músculos los que tienen que mantener nuestro peso y no la estructura osea. Para corregirlo puedes ponerte como criterio que nunca puedes verte la puntera del patín porque la tapas con la rodilla, y que tus manos con los brazos estirados toquen la rodilla de la pierna de apoyo al realizar el balanceo.

Si te resulta complicado por falta de fuerza en las piernas sólo es cuestión de ponerse en forma a base de constancia. Puedes ponerte unas rutinas de cuádriceps y cinturón abdominal para acelerar la mejora.

Piernas abiertas

Uno de los mayores temores inconscientes es el de caernos de lado. Tendemos a separar los patines adoptando una postura errónea que, además además de suponer inseguridad por facilitar los desequilibrios hacia adelante y atrás,  impide mantener el equilibrio sobre una pierna al disponer tu centro de gravedad entre ambas y fuera del plano longitudinal de deslizamiento.

Para facilitar el equilibrio sobre cada patín debes balancear tu tren superior sobre cada pierna de apoyo. Si tiendes a mantener las piernas abiertas te resultará más complicado o imposible alternar el tren superior sobre cada una.

Dado que la coordinación entre el tren superior e inferior es la más complicada, puedes tomar como referencia que, nariz, puntera y rodilla de apoyo deben estar alineados en el mismo eje. El balanceo de los brazos también te ayudará. También puedes ponerte como criterio que, el patín de atrás debe venir justo de detrás de la pierna de apoyo y apoyar lo más pegado posible al otro.

Adelantar el pie

Por pura geometría, si el patín de empuje que va a transformarse en el de apoyo y lo apoyo adelantado respecto al que está rodando, la rodilla quedará por detrás del patín e incluso mis glúteos también. 

Es decir, el centro de gravedad quedará retrasado y, además del riesgo de caída, estaré limitando el deslizamiento. Por definición, habré perdido la postura básica de deslizamiento.

Este error es bastante habitual incluso en personas que llevan tiempo patinando por ser el natural al caminar y no haber estado pendientes de corregirlo. Una clave radica en que concibas el deslizamiento como si de empujar con la rodilla se tratase y no de adelantar el pie o el patín, y que sea tu pierna la que sostenga todo tu cuerpo.

Aunque los posibles errores o defectos en el patinaje son numerosos y distintos en cada disciplina y persona, estos son los más generalizados en las personas que se inician y relativos al deslizamiento básico.

Tratar de evitarlos por tu cuenta puede dar lugar a que adquieras vicios o no seas consciente de tus propios errores. No disponer de la técnica base adecuada limitará tu evolución y mejora posterior.

Para aprender y mejorar en todo, un monitor o entrenador con experiencia es tu mejor apoyo. El te observará, te corregirá y asesorará en cualquier aspecto y sus interrelaciones. Tú no ves lo que haces y eres la parte más subjetiva.