Las partes de un patín


Lo más básico de todo, antes y después de la compra de tus patines, es que conozcas lo que tienes entre manos para que ellos te tengan entre tus pies.

Salvo las excepciones propias de disciplinas y especialidades, todos los patines tienen las mismas partes con distinto diseño y montaje según el cometido y la gama.

A continuación te las desglosamos:

La bota y la caña


La mayoría de los patines son de bota o caña alta. Algunos patines, como los de velocidad, son de zapatilla. También existen modelos de caña baja o bota intermedia orientados a las grandes distancias.

El propósito de estas variantes es optimizar las relaciones entre el peso, la movilidad, la seguridad, la resistencia física y la durabilidad del producto.

La bota puede ser de tela como en los denominados patines de fitness o rígida para el resto de disciplinas, ya sean fibras o plásticos.

Lo habitual y recomendable para iniciarte es que sean de bota rígida.

Te recomendamos el artículo Tipos de patines si quieres saber más sobre ellos, y las publicaciones específicas en cada disciplina.

Ruedas


Con independencia de tamaños, dureza, sección y características más detalladas, las ruedas contienen en su interior los rodamientos y los separadores, a la vez que el hueco para los ejes (tornillos) que las sujetan a las guías.

Todo este conjunto es la parte más sensible a posibles desajustes y desgastes. Es la que requiere mayor atención y mantenimiento.

Puedes encontrar artículos más detallados en Escuela y en Taller

Guías


Las guías son la pieza que une las ruedas con la bota. También se la llama a veces frame, blade, o plancha en el caso de los conocidos patines tradicionales y por herencia del término en los de línea. Las hay de diversos tipos por material, tamaño (distancia entre ejes y número de ruedas), zonas de anclaje a la bota, y diseño según la disciplina para la que vayan a ser fabricadas.

Aunque pueda parecer una pieza poco relevante por por no estar en contacto con nuestro pie ni el suelo, son las que más determinan nuestro patinaje: condicionan el apoyo de todo nuestro cuerpo en el sentido longitudinal y transversal dependiendo del anclaje a la bota, y los tipos de ruedas que podremos utilizar.

Puedes encontrar artículos más detallados en Escuela y en Taller

Botín


Algunos patines incorporan el botín independiente de la bota.

Además de la ventaja de poder meterlo en la lavadora, Si te compras unos patines con el botín independiente tendrás asegurada la posibilidad de repuesto cuando se hayan desgastado o deformado por el roce y el uso.

Te recomendamos el artículo Tipos de patines

Freno de taco (Opcional)


No todos los patines lo traen pero, si te vas a iniciar te recomendamos que no lo obvies.

Frenar con el taco es el sistema más sencillo de aprender. Cualquier otro requiere tener un nivel medio de patinaje. En nuestras clases de iniciación es obligatorio.

Si te compras un patín que no trae taco de fábrica pero sigues los standares puedes adquirir un freno universal.

Straps y cordones


Los cordones tienden a aflojarse fruto de los esfuerzos y torsiones a los que sometemos a la bota al rodar, girar, etc. Los straps de velcro tienden a perder la capacidad de adherirse.

Por ello, nuestra recomendación es que tus patines tengan sraps micrométricos u otro sistema que asegure el mantenimiento del ajuste.