Flat o rockering: modas, aciertos y desaciertos

El tamaño de las ruedas influye en tu estilo de patinaje y la mayor o menor dificultad para desarrollar determinadas técnicas. 

La combinación de sus tamaños y disposición es fundamental en muchos casos. En otros, el rockering se aplica por modas o gustos personales.

No obstante, modas que vuelven con pequeñas variaciones, nuevos experimentos y combinaciones siempre estarán presentes en la evolución del patinaje.

Configuración Flat


Es la combinación más básica y habitual que podemos imaginar: todas las ruedas del mismo tamaño, con una distancia de ejes idéntica para todas y a la misma altura

En este sentido, en un plano horizontal todas las ruedas tocarían el suelo y los ejes se situarían en otro plano horizontal paralelo. Lo que no quiere decir que nuestro pie vaya a apoyar en un plano horizontal. El diseño de la bota, cuñas o el uso de plantillas va a determinar también la posición de nuestro pie y cuerpo.

Configuración Rockering


Aunque el término "rockering" se asocia al Slalom, esta configuración tiene numerosas variantes posibles y se utiliza en disciplinas avanzadas buscando mejorar distintas técnicas o ganar en rendimiento.

El rockering es cualquier combinación de ruedas de distinto tamaño o diferencias de altura de ejes. De manera que, en un plano horizontal no todas las ruedas contactan con el suelo.

Con esta definición las combinaciones y permutaciones posibles son numerosas. Si eliminamos aquellas en las que al menos una rueda central es menor o está más alta, como ocurre en algunos patines de patinaje agresivo o extremo, disponer de ruedas en los extremo con menor tamaño o má altas tiene como objetivo fundamental facilitar lo trucos y maniobras o facilitar cierta poturas

El rockering se consigue mediante dos opciones o la combinación de ambas:

Diferentes tamaños de ruedas - Si consideramos que partes de una guía con los ejes a la misma altura y distancia horizontal entre ellos, en los extremos podrás montar ruedas más pequeñas.

Esta opción tiene la ventaja de que, en el caso de necesitar una configuración flat para otras actividades de patinaje, sólo tienes que cambiar las ruedas. Sin embargo, si aplicas a estas guías una configuración flat, el espacio entre ruedas no será el que se supone óptimo y te obligará a tener ruedas de distintos tamaños.

¿Te has planteado que un rockering ya lo consigues con el propio desgaste de las ruedas según tu tipo de patinaje y cómo las vayas rotando?

Guías especializadas - Algunos patines de gama media y alta vienen de fábrica con guías cuya distancia y/o altura entre ejes es distinta. Cuando la distancia entre ejes es fija de fábrica tendrás la limitación del tamaño máximo de ruedas en aquellos ejes donde se aplican menores distancias. En este caso, se supone que la distancia entre las ruedas es la óptima para la especialidad que la guía haya sido fabricada. Sin embargo, en el caso de que desees cambiar a una configuración flat o un rockering distinto, no tendrás otra opción que cambiar la guía. Las guías son más caras que las ruedas en su primera compra y su manipulación, una vez ajustadas, es arriesgada.

El caso más habitual y conocido de rockering es el del Slalom. Cuando no se trata de guías especializadas se suele utilizar la configuración 76-80-80-76 (siempre enumeramos comenzando por la rueda trasera)

Esta opción facilita los movimientos típicos de las figuras. Sin embargo, lo mismos patinadores suelen disfrutar de otras actividades sobre ruedas para la que el rockering no es la mejor opción.

En estos casos la opción que tienes es cambiar las ruedas para cada ocasión, o acostumbrarte a una de las alternativas siendo consciente de que no estás consiguiendo lo mejor que puedes dar en todas las disciplinas.

Modas, aciertos y desaciertos

El patinaje está sujeto a tantos cambios y nuevas propuestas como cualquier otro sector. Algunas propuestas vuelven adaptadas a los cambios técnicos y resultan acertadas a pesar de haber sido desechadas en su primer asalto.

Igualmente, dependiendo de la particularidades de cada uno, para obtener un mismo resultado la opción óptima varía.

Variaciones de milímetros en los diámetros y posiciones de las ruedas influyen en la técnica de patinaje que tengas pero, también va a influir tu flexibilidad, tu fuerza, tu equilibrio y sobre todo, tus sensaciones.

Las combinaciones de rockering pueden llegar a ser o parecer tan estrambóticas y sin embargo funcionar. Otras, aun teniendo un sentido inicial para un propósito concreto, afectar tanto a otros aspectos que quedan desechadas por falta de optimización.

Un fabricante de patines de hockey lanzó esta configuración.

Tiene sentido si pensamos en la potencia necesaria pero, en el hockey hay más que eso y te restringe para otras opciones. Además, al ser una guía con distinta altura y distancia entre ejes, si colocas una primera rueda más homogénea el experimento está servido.

En muchas ocasiones, el éxito de algunas personas determina modas difíciles de cambiar, que todo el mundo sigue como si fuesen sentencias de cátedra. Sin embargo, conviene siempre analizar en qué circunstancia se obtuvieron dicho resultados y las particularidades de eo patinadores. Sirva como referencia que lo colombianos continúan siendo lo grandes campeones de velocidad in haber cambiado a la tre rueda de 125mm en la pista.

La decisión sobre tu configuración de ruedas depende de algo tan personal como tus sensaciones que, ni el mejor roller del mundo conoce, ni los fabricantes pueden anticipar.