El ajuste de las guías

Mejora tu técnica, rendimiento y evita lesiones

Tu técnica, tu evolución en el aprendizaje, el rendimiento en eventos o competiciones, e incluso algunas lesiones están directamente relacionadas con el ajuste de las guías.

Por alguna razón, son las grandes olvidadas en cuanto a su ajuste y sólo pensamos en ellas cuando queremos disfrutar y probar otro tamaño de ruedas o configuración de rockering. 


Sin embargo, son las que determinan el plano longitudinal de deslizamiento y apoyo si pensamos en el movimiento base del patinaje: deslizar en equilibrio sobre una pierna en línea recta.


Con tener en cuenta que no somos simétricos y que los patines bien montados de fábrica deben venir con el mismo ajuste, al menos una no va a estar en la posición óptima para nosotros.

Los patines de gama media - alta disponen de distintos puntos de anclaje de la guía. Y las guías de zonas para el anclaje desplazado.

El abanico de combinaciones posibles de ajuste es tan amplio como el origen y causas de lo que queramos corregir.

Obviando las que se refieren a la posibilidad de adelantar o retrasar las guías, las opciones de cambio de ángulo o desplazamiento lateral todavía son numerosas.

Pero, podemos ampliar aún más las opciones con los posibles retoques en la inclinación ajustando los ángulos en el sentido longitudinal  o transversal.

Abrir, cerrar o desplazar las guías

La posibilidad de abrir o cerrar las guías proviene de la idea de poder configurar los patines para tener una arrancada más potente o una zancada más larga respectivamente. Aunque, también es determinante en los distintos giros y sus tipos.

Sin embargo, la posibilidad de ajustar las guías nos puede servir para corregir nuestras deformidades y mejorar nuestro patinaje. Todos supinamos o pronamos en mayor o menor medida con cada pie, y nuestras punteras no miran al frente exactamente.

Si a esto añadimos que nuestros pies no están en el suelo, y que debemos mantener el equilibrio a unos 10 centímetros de altura o más en el filo de un plano vertical que determinan las ruedas, cualquier imperfección de nuestra pisada se incrementa y dificulta nuestro patinaje además del efecto de nuestro propio peso. A veces no tenemos problemas en la pisada pero, nuestra falta de experiencia y técnica pueden provocar que los tengamos sobre los patines.

En el caso de la abducción y la aducción, se trata de un problema de ángulos cuyo impacto en nuestro patinaje costará más minimizar. No obstante, por geometría básica, abrir o cerrar las guías también influye en este aspecto.

Asimismo, nuestro ángulo en las piernas afectará a la ubicación de nuestro centro de gravedad y desplazar las guías puede favorecer pequeñas correcciones.

Cuánto abrir o cerrar el ángulo de las guías respecto a la dirección de tu pisada, o desplazarlas en paralelo, como se ilustra con los ejes dibujados en la planta del pie de la imagen superior dependerá de numerosos factores y detalles particulares que aprecie tu entrenador y tus objetivos.

Retoques de inclinación


En realidad, con estas soluciones técnicas podemos decir que lo que estamos ajustando es la bota a la guía. Mediante cuñas podemos modificar los ángulos entre la guía y la bota en el sentido longitudinal o transversal.

Son modificaciones que no afectan al desplazamiento del punto de apoyo sobre la bota pero regulan la fuerzas de nuestro propio peso e inclinaciones en giros.

En los casos de supinadores o pronadores modificar el ángulo transversal puede suponer un refuerzo importante sobre los ajustes anteriores. 

Son ajustes sutiles que pueden ayudar incluso a evitar molestias por lesiones o evitar que se produzcan. El pie soporta todo el peso de nuestro cuerpo y un pequeño ángulo repercute en todo nuestro eje vertical.

Modificar el ángulo entre la bota y la guía en el sentido longitudinal no va a ser un factor corrector relevante en lo que podemos considerar la base de la zancada. Sin embargo, sí tendrá relevancia en la traslación del centro de gravedad. Ayuda a corregir asimetrías en longitudes y empujes.

 Para aplicar estos ajustes existen cuñas de plástico y metálicas con distinto ángulos.


El proceso de ajuste

Es importante que tengas en cuenta que estamos informándote el ajuste de tus patines y no sobre cuestiones para las que existen médicos y especialistas.

Un monitor con experiencia puede ayudarte a realizar el ajuste observándote a través de ejercicios básicos. Incluso al caminar ya se pueden identificar algunos aspectos.

Presuponiendo que las dificultades no provienen de una deformación del patín, falta de calidad o talla excesiva, es importante identificar los motivos y el grado en cada pierna: pronaciones, abducciones, tamaño de cada pie, etc.

Por otra parte, las características físicas y la personalidad del patinador determinarán su estilo y objetivos. No son necesarios los mismos ajustes para slalom que para velocidad, resistencia, etc.

Es habitual que los ajustes en el proceso de iniciación al patinaje se modifiquen con el tiempo una vez que decides disfrutar de disciplinas concretas con mayor intensidad.

Acertar con las primeras modificaciones es casi imposible y conviene asumir que es un proceso a de varias sesiones con variedad de ejercicios a fin de encontrar la opción óptima, nunca será perfecta.

Cada lateral nuestro es un mundo e incluso trabajos específico de musculatura pueden corregir algunas cuestiones.

La configuración de las guías no sólo afecta a tu deslizamiento. Al modificar los ángulos, también influirá en tu empuje. 

No olvides que no tienes los dos pies iguales y, ya que tienes un patín de gama media-alta, aprovecha para sacarle el máximo partido configurando las guías de forma que se adapten a tu técnica y el tipo de patinaje que practicas.