La respiración en el patinaje

En cualquier deporte la respiración es fundamental para la ejecución de los esfuerzos de cada momento y la resistencia. La correcta respiración puede incluso evitar problemas de molestias y lesiones.

Por supuesto, cada deporte tiene su técnica de respiración e incluso es distinta dependiendo de la disciplina de cada cada uno de ellos. En el caso del patinaje, los segundos que tarde un jugador de hockey en recorrer la pista no tiene nada que ver con el tiempo que tarda un maratoniano, o la reacción que debe tener un portero en menos de 1 segundo para bloquear el puck,

Para algunos esfuerzos el organismo no utiliza oxígeno en el proceso de creación de moléculas (ATP). Es lo que se denomina glucólisis anaeróbica. En este caso, los músculos utilizan las moléculas ATP que tienen almacenadas para esfuerzos cortos (unos 0 a 3 segundos).

Otros sistemas, que se van activando conforme la duración del esfuerzo son el anaeróbico aláctico y el láctico. Este último, que utiliza el glucógeno, con el adecuado entrenamiento puedes elevarlo hasta unos 3 minutos de duración.

A partir de esos tiempos el que predomina es el sistema aeróbico con procesos de oxidación utilizando oxígeno.

Y, conforme aumentamos la duración e intensidad del esfuerzo, la materia prima serán la glucosa, los lípidos y las proteínas.

Es por eso que, pretender adelgazar no es posible con esfuerzos suaves diarios de 1 hora. No estaremos utilizando los lípidos ni gastando toda la glucosa disponible. Seguiremos almacenando sobras de alimentos ingeridos.

Por otra parte, los tiempos del proceso de generación de la energía (con las moléculas ATP) aumentan en el mismo orden que hemos comentado los sistemas: conforme te vas acercando al uso predominante de las proteínas todo es más lento.

Por otra parte, no debemos olvidar que nuestra respiración también está relacionada con ritmo de los latidos de nuestro corazón y viceversa. La relación entre el ritmo cardíaco, la respiración y la energía (o nutrientes como fuente de la misma) que consumimos es directa

Por lo tanto, el rendimiento deportivo también lo va a determinar tu estado emocional, que afecta directamente a tus biorritmos: para un partido de hockey es conveniente estar un poco "alterado" y, para una competición de 24 horas es mejor no "alterarse" por nada. 

Adecuar tu respiración al ejercicio que vas a realizar influirá directamente en tu eficacia y eficiencia. Y, teniendo en cuenta que tu respiración también condiciona el ritmo cardiaco, cómo respires puede determinarlo todo en determinadas circunstancias.

En el caso de la iniciación al patinaje, controlar la respiración también te puede servir para concentrarte y mejorar tu técnica. En este sentido debemos tener en cuenta dos cuestiones:
  • La capacidad de la caja torácica se ve afectada por nuestra postura. Es decir, no tenemos la misma capacidad respiratoria erguidos que si adoptamos la postura adecuada o muy próxima a la del patinaje de velocidad.
  • Dependiendo de la longitud de tu zancada (nos referimos al tiempo que tardas en cambiar de pierna con independencia de tu velocidad) los esfuerzos varían su cadencia. 
La cadencia respiratoria debe adecuarse al tipo de esfuerzo que realicemos. En este sentido te recomendamos que pruebes dos criterios distintos de adecuar tu respiración a tus movimientos en el patinaje y viceversa: 

Ciclo por ciclo - En este caso debes decidir qué pierna es la de inhalación y no perder el ritmo. Respira tranquilamente de manera que la duración de la inhalación sea la misma que la de exhalación e intentando alargar cada momento. 

Es importante que lo practiques variando de pierna por series para trabajar la flexión de la de apoyo en cada inhalación. Puede servir para mejorar tu armonía. Normalmente tenemos distinta longitud de zancada con cada pierna por equilibrio y fuerza.

Es el más sencillo de practicar al iniciarte pero, teniendo en cuenta que disponemos de mayor potencia muscular en la exhalación, una vez que dispongas de capacidad suficiente en tu rodada, te recomendamos el siguiente

Ciclo por zancada - El proceso de inhalación y exhalación se realiza con cada pierna: exhalas al empujar e inhalas al recoger. En el momento de la inhalación debes concentrarte en realizarla lo más profunda posible a la vez que te obligas a flexionar al máximo la pierna de apoyo hacia delante. Es decir, inhala más fuerte y profundo cuanto más flexiones. Tu cuerpo y tu mente automatizarán ambos actos. El momento de exhalar con la otra pierna comienza justo cuando has apoyado la que inhalaba y concluye con la sacudida ("patada") contra el suelo.

Concéntrate en respirar despacio y profundo para alargar tu zancada si todavía tienes que mejorarla. Ya llegará el día en el que se convierta en velocidad fruto de poder hacerlo sin pensar y aplicar mucha más fuerza sin descontrolarte.

Ninguno de los dos métodos es el bueno. Depende de cada situación personal y objetivos pero, ambos son muy útiles para mejorar tu patinaje desde el punto de vista técnico y deportivo.